Estrategia diagnóstica para tumores primarios del hueso y del tejido blando
La estrategia diagnóstica de la mayoría de los oncólogos ortopédicos incluye el estadiaje del tumor
antes de la biopsia. La selección de pruebas diagnósticas y de estadiaje depende de un diagnóstico
diferencial basado en información clínica y radiográfica.
Este abordaje sólo puede ser rentable si el clínico correlaciona adecuadamente clínica e imagen y solicita
las pruebas pertinentes.
Ventajas del abordaje pre-biopsia:
Primera ventaja
La evaluación pre-biopsia puede aportar información que modifique sustancialmente el diagnóstico
diferencial. Un cambio diagnóstico en esta fase mejora la correlación clínica, radiográfica y patológica,
y fortalece la base del diagnóstico final.
Segunda ventaja
Las herramientas para demostrar la magnitud local del tumor son menos útiles después de una biopsia.
La gammagrafía, la TC y la RM tienen capacidad limitada para delinear con precisión la extensión local
tras el procedimiento.
Importante: Como estas pruebas pueden ser cruciales en la estrategia quirúrgica de tumores primarios,
maximiza su utilidad realizándolas antes de la biopsia.
2) Pruebas de diagnóstico y estadiaje
Antes del tratamiento, deben obtenerse tres tipos de información básica en tumores músculo-esqueléticos:
Información esencial pre-tratamiento
Diagnóstico patológico (se obtiene mediante biopsia)
Magnitud local (extensión intraósea y extraósea)
Extensión a distancia (estadiaje clínico)
En tumores de extremidades, para planificar tratamiento el cirujano suele necesitar:
Extensión intraósea y extraósea (tejido blando)
Tamaño/magnitud tumoral
Presencia de metástasis (puede cambiar el plan terapéutico)
Relación con estructuras neurovasculares
Viabilidad de preservación del miembro
3) Algoritmo ORTO-PRIM: Estadiaje pre-biopsia
Flujo práctico para ordenar pruebas y llegar a una biopsia bien planificada (definir extensión local y estadiaje
a distancia antes de tomar muestra).
Algoritmo ORTO-PRIM: sospecha → correlación clínico-radiográfica → definir tipo →
magnitud local (RM/TC) → estadiaje a distancia (TC tórax / gammagrafía según caso) → planificar biopsia.
Clave quirúrgica: la biopsia debe planificarse como parte de la cirugía definitiva (trayecto, compartimento,
posibilidad de resección del trayecto).
4) Magnitud local del tumor
Radiografía convencional
Proporciona información bastante exacta sobre la magnitud intraósea, salvo cuando la zona de transición es
borrosa. Delinea destrucción cortical y reacción perióstica, pero aporta poca información sobre tumores de
tejido blando.
Ultrasonidos
Útiles para tamaño y profundidad de masas de tejido blando y diferenciar sólido/quístico. Sin papel en la
evaluación de tumores óseos.
Gammagrafía ósea
Prueba sensible pero no específica. La gammagrafía con difosfonatos de tecnecio-99m es muy rentable para
detectar metástasis óseas y suele ser más sensible que la radiografía en enfermedad metastásica ósea.
Limitaciones: menor sensibilidad en mieloma múltiple e histiocitosis X. No define de forma fiable
la magnitud intraósea de tumores malignos primarios.
Gammagrafía en tumores de tejido blando
Puede ser útil para estadiaje inicial por detección de metástasis óseas, pero tiene valor limitado para
diagnóstico y estadiaje local.
Tomografía convencional
Hoy se considera de utilidad limitada frente a la TC y la RM.
Angiografía periférica
Útil ocasionalmente para pseudoaneurismas o MAV; papel principal en relación con estructuras vasculares y
para embolización arterial en tumores pélvicos/axiales seleccionados.
5) Técnicas de imagen modernas comparadas
TC en tumores óseos
Excelente para magnitud local en hueso y para ver mineralización, cortical sutil, fracturas sutiles y
calcificación/osificación; define bien extensión intraósea.
TC en masas de tejido blando
Útil para detectar masas, medir tamaño y relaciones anatómicas. La diferenciación benigno/maligno no es
fiable sólo con TC.
Limitación: No diferencia de forma fiable malignidad vs benignidad en tejido blando.
RM en tumores óseos
Superior para extensión intraósea/extraósea, afectación articular, skip metástasis y extensión epifisaria.
Consideraciones: muy sensible al edema; no siempre distingue benigno/maligno; peor que TC en fractura
sutil y cortical.
RM en masas de tejido blando
Superior a TC para tamaño, magnitud y relaciones con hueso, nervios y vasos; mejor contraste y multiplanar.
Limitación: No es fiable para distinguir benignas de malignas; diferencia bien lipogénicos vs no
lipogénicos.
RM versus TC: resumen comparativo
Aspecto
RM
TC
Extensión tejido blando
Excelente (superior)
Buena
Magnitud intraósea
Muy buena
Excelente
Cortical
Limitada
Excelente
Mineralización/calcificación
Limitada
Excelente
Relaciones anatómicas
Superior (multiplanar)
Buena
Artefactos por metal
Menos afectada
Más afectada
Conclusión práctica: En tejido blando, la RM suele ser la técnica de elección. En hueso, la TC mantiene
ventajas cuando interesa cortical/mineralización o tumores completamente intraóseos.
6) Metástasis de los ganglios linfáticos
Son raras en tumores malignos primarios óseos y sarcomas de tejido blando, excepto en:
Excepciones (mayor prevalencia)
Rabdomiosarcoma infantil
Sarcoma epitelioide
Sarcoma sinovial
Evaluación diagnóstica:
La linfangiografía no es sensible ni específica
Falsos positivos frecuentes en ganglios inguinales y femorales
Exploración física: método más fiable en ganglios superficiales
TC mediastino/abdomen/pelvis: útil para ganglios profundos
Consideración terapéutica: No está claro el valor terapéutico de la disección ganglionar incluso con
metástasis. La afectación ganglionar suele asociarse a peor pronóstico.
7) Enfermedad diseminada
Sitios principales de diseminación
Pulmón: el más frecuente
Hueso: segundo en frecuencia
Detección de metástasis pulmonares
La detección es más precoz con técnicas tomográficas: