El esqueleto es un sitio frecuente de metástasis de varios carcinomas viscerales. En 3 a 4% de los pacientes con enfermedad metastásica, el sitio primario es desconocido, y entre 10 y 15% de estos pacientes presenta afectación esquelética. En pacientes mayores de 40 años con una lesión ósea sintomática y destructiva, el diagnóstico más probable suele ser metástasis esquelética de origen desconocido, hasta demostrar lo contrario.
Como la búsqueda del carcinoma primario a menudo recae en el cirujano ortopédico, se necesita un abordaje racional ante este problema clínico. Si la lesión (habitualmente en esqueleto axial o porción proximal del esqueleto apendicular) muestra una zona ancha de transición en radiografía convencional, está indicada una búsqueda diagnóstica dirigida del sitio primario.
Antes de la biopsia, el médico debe diseñar una evaluación diagnóstica y de estadiaje con el fin de:
Las neoplasias malignas primarias que con mayor frecuencia diseminan al hueso son los carcinomas de mama y próstata. Sin embargo, cuando el primario es desconocido, a menudo se localiza en riñón o pulmón. Además, es necesaria una criba para mieloma múltiple.
Esquema orientativo para ordenar el estudio antes de biopsiar. (Si tu CSS tiene clases para figure,
quedará aún mejor; si no, funciona igual.)
La TC torácica identifica carcinomas pulmonares primarios. La TC abdominal puede identificar carcinomas de riñón y tumores de órganos abdominales (p. ej., hepáticos y gastrointestinales).
Útil para detectar otros sitios de afectación ósea en la mayoría de tumores metastásicos, excepto en el mieloma múltiple. Si se descubren lesiones adicionales, se refuerza el diagnóstico de enfermedad metastásica y puede elegirse un sitio de biopsia más apropiado.
Si tras completar la evaluación no se alcanza un diagnóstico, se indica biopsia del sitio afectado. Aun así, el primario puede no identificarse (especialmente cuando el resultado es adenocarcinoma).
Una biopsia mal planificada puede comprometer el tratamiento conservador de extremidad y la planificación quirúrgica.
El estudio puede revelar otra lesión más accesible y segura para biopsiar.
Saberlo antes ayuda a considerar embolización previa o biopsia con aguja para reducir riesgo hemorrágico.
Con una evaluación adecuada puede evitarse una biopsia no necesaria.
El tejido por sí solo identifica el primario en una minoría, por lo que no siempre guía la búsqueda.
Si el primario se identifica antes, mejora la toma de decisiones (p. ej., fijación en fracturas inminentes) y reduce reintervenciones.
Consideración práctica: Aunque a veces se tiende a “acortar” el estudio por pronóstico limitado, estas razones justifican completar el estadiaje antes de biopsiar.